El secreto que permitió a Biden vencer a Trump

Hay una enseñanza en la llegada de Joe Biden al poder que puede ser capitalizada para las democracias del mundo: las campañas electorales mutan permanentemente y deben responder a lo que exige la coyuntura.

Como consultor y estratega, esta lectura es obligatoria. Nuestro trabajo en Alabama, Georgia, Mississippi y Louisiana fue clave para la performance de Biden, quien terminó cosechando más votos que Barack Obama o Bill Clinton.

Ese trabajo consistió en una tarea lenta, descomunal y silenciosa: convencer voto a voto, persona a persona, de lo importante que es recuperar el rol político.

Reivindicar la participación aún por sobre el mensaje del candidato. Votar con el convencimiento de que esa acción destronaría, por su propio peso, el avance de los populismos.

Pensamos una campaña para el votante, no para el candidato. Esto significa que no priorizamos los spots, las publicidades y los mensajes de campaña, sino que trabajamos para restaurar la esperanza en la democracia que se cristaliza en el acto supremo de ir a votar. Por eso fue una campaña diferente: porque nos corrimos del paradigma del candidato para ubicarlo en el elector que decide, que recupera su protagonismo y lo hace valer.

Ganar la confianza de comunidades como las afroamericanas y latinas exige una comunicación sincera y debe ser de "ida y vuelta" para que cien millones de personas que habían desistido de participar en las elecciones vuelvan a depositar su voto en las urnas.

Para eso, es imprescindible que la comunicación sea sincera y se perciba como tal. Esa confianza es el puente que une a los sectores marginados con los grupos políticos. Cara a cara, sin dobleces. Ese es el secreto que movilizó a cientos de votantes a registrarse y emitir su sufragio en un país donde el voto no es obligatorio.

Nuestro trabajo en la campaña de Biden en realidad comenzó en junio, en el asesoramiento de varios grupos de base sobre la forma de convencer a los votantes para que se movilicen. Nuestros esfuerzos incluyeron actividades que cubrieron la mayor parte del sureste de Estados Unidos, en áreas que se enfocaron en votantes de color, tanto negros como latinos.

La última fue definitivamente una elección anti Trump. Biden había sido candidato en 2008 en las primarias donde ganó Obama, y a los votantes no le interesó entonces apoyarlo. Pero 13 años después, con el impacto del mandato de Trump, la comunidad afroamericana tenía que involucrarse. Ahora Biden tiene un desafío muy grande, la victoria no es una garantía del voto. Su reto es cómo poner en marcha los cambios que prometió porque la comunidad demanda resultados inmediatos. No hay mucha paciencia.

Vincent Watkins es Director de Watkins Group - consultor político

Esta nota habla de:
Más de Mundo
Cómo operó EE.UU. para que Brasil frene la compra de Sputnik

Cómo operó EE.UU. para que Brasil frene la compra de Sputnik

Varios Estados se rebelaron contra Bolsonaro por la vacuna rusa.
El perverso negocio detrás del Covid19

El perverso negocio detrás del Covid19

Especulación de laboratorios, acaparamiento y falsa escasez.
No hay más vacunas para la Argentina

No hay más vacunas para la Argentina

La "farmacia del mundo" cerró la exportación y no enviará las dosis pendientes.